JORNADA SOBRE ACOSO LABORAL

Grup 7 Psicòlegs colaborará en el 5ºAniversario de la Associació Alto al Mobbing. Representados en una conferencia a cargo de Sergi Florit y Josep Puig, haremos nuestra pequeña contribución a un problema cada vez más acuciante en nuestra sociedad. Os invitamos a participar a estas jornadas.

 

¿Qué es el acoso laboral?

El concepto Mobbing se da a conocer a principios de los años 1980 por el psicólogo Heinz Leymann, quien la definió como conducta de violencia psicológica caracterizada por una actitud discriminatoria hacía el trabajador por parte de sus compañeros y/o de sus superiores, de forma reiterada.

El Acoso psicológico continuado a una persona, tiene como objetivo destruirla emocionalmente y laboralmente, los agresores habitualmente actúan contra la víctima por envidias profesionales y personales, y apoyados por las empresas por diversos motivos (los agresores denuncian a sus víctimas como personas conflictivas, o que no respetan la organización de la empresa) , estos justificándose en los motivos anteriormente explicados, manipulan la verdad, y agreden de forma calculada a la víctima ( trabajos sin sentido, cambios de horarios, condiciones y lugar de trabajo, aislamiento profesional, normalmente degradantes, pues le rebajan su responsabilidad y cualificación laboral, en cuantiosas ocasiones las agresiones llegan hasta la vida personal : calumnias de su vida, mermando su reputación y dignidad.

El Mobbing es un estigma actual, del cual se rehuye hablar, pero el fenómeno crece y se multiplica de forma descontrolada, en estudios de constatada fiabilidad se CONFIRMA que el número de afectados es del 16% de la población Activa, dependiendo del sector de actividad, y zona geográfica el porcentaje llega hasta el 20%.

Otras denominaciones

Mobbing, Acoso Psicológico, psicoterror, hostigamiento laboral, persecución encubierta, maltrato psicológico, acoso psicológico, terrorismo empresarial, intimidación en el trabajo.

 

Entrada gratuita al evento, previa inscripción

tefno. 615 142 190 José Moreno

                              mobbing

Mi historia se puede parecer a la de cualquier madre

Incluyo en nuestra sección “Para pensar” un escrito al que no puedo ponerle palabras, si lo definiera creo que no acertaría a colocarlo en su justo lugar. Merece ser leído. Pertenece a una madre y a un padre que hablan de su hijo. Esta escrito con el alma, con la emoción y carece de amargura, pena o conformismo. Toda una lección de amor que Maite nos ofrece. Leedlo.

 

Mi historia se puede parecer a la de cualquier madre, dulce espera,  a medida que crece tu vientre y ves que se acerca el día, en tu interior vas haciendo planes, imaginas su cara, piensas en su nombre, arreglas su habitación.

Cuando nace un hijo/a con problemas, la primera sensación es la de que tu mundo se derrumba, pensamos en el sufrimiento que va a tener nuestro hijo/a. Con el tiempo he aprendido que sufrimos porque nuestro patrón de hijo/a, no va ha ser el que esperamos, que caminará pronto, irá al colegio, estudiará se hará mayor…todo lo que debe ser normal.

No se puede estar preparado para un hijo/a con dificultades, pero si conociéramos la personita que nos va ha venir, no sentiríamos tanto miedo a lo desconocido, si desde que llegan a nuestra vida les viéramos simplemente como hijos/as que van ha necesitarnos un poco más, estoy segura que se disiparían dudas y temores. Actuaríamos en consecuencia.

Todos tenemos en mayor y menor medida alguna disminución, alguna carencia, necesitamos de otros para complementarnos. Somos individuales  y únicos, no podemos mirar al diferente como si solo él necesitara de atención.

 

             Mi hijo nació de ocho meses de embarazo, con una lista interminable de anomalías, y según los médicos con pocos días de vida.

Creo que todas las personas  vienen a este mundo con un firme propósito, el de mi hijo es el de hacernos felices. A pesar de su débil salud, sus muchas intervenciones, días de hospital, él, mi gran motivo de vida, decidió no dar la razón a los médicos cuando le dieron tan poco tiempo, él tenía mucho que ofrecernos, muchos planes por cumplir.

Mi hijo es un muchachote de 24 años, siempre está alegre, él decidió estar con nosotros, y nos ha dado más de lo que nosotros quisimos darle.

 

Cuando te dicen que tu hijo que acaba de nacer tiene problemas, en el interior de tu alma, se pone en marcha un mecanismo que no conocías de protección hacia ese ser indefenso,.

 

Es muy importante sentirse fuerte para poder afrontar la dificultades que nos esperan.

Es esa fuerza la que transmitimos a nuestros hijos, esa seguridad la necesitan ellos, deben sentirse muy queridos, nosotros decimos que nuestro hijo vive de los besos,  lo llamamos “beso con patas” por todos los besos que da y pide al día.

 

Hemos educado a nuestro hijo con disciplina, enseñándole a distinguir el bien del mal,  pero lo hemos mimado mucho, aunque no consentido.

Ahora tenemos un muchachote alto, que no entiende la vida sin sus besos, desde el Centro le dicen que no se dan tantos , que es mayor, y él allí se comporta, pero, en la intimidad se nos cuelga para darnos apretones (que ya son fuertes) y decirnos cuanto nos quiere, a nosotros se nos hace muy cuesta arriba dosificar las muestras de cariño.

 

Al saber que Agus no tendría futuro, no le preparamos para la vida adulta, intentamos que fuera todo lo más fácil posible, que tuviera una vida cómoda, llena de besos y caricias.

 

A nuestros ojos aún lo vemos pequeño, (mide 176 cm) ya hace tiempo que miro hacia arriba para ver su cara.

A nosotros el llevarlo cogido, es una forma de controlar los peligros y él se siente más seguro.

Sabemos que no le hacemos ningún bien, muy al contrario, está tan acostumbrado a ir de la mano que no sabe mantener una marcha normal al caminar, no sabe qué hacer con las manos cuando se siente suelto, camina todo en un bloque.

 

Los padres tenemos tendencia a proteger a los hijos más débiles, nosotros solo lo tenemos a él, lo hemos protegido en exceso, le hemos facilitado la vida, esto es un error.

En casa intento no ayudarle cuando me llama reclamando mi atención, miro disimulada para ver si puede ponerse esos calcetines que no suben, intentando abrocharse los botones, esa espalda que acaba de secarse…..me controlo las ganas de acudir, sufro al ver cuanto trabajo le cuesta lo que para nosotros es tan fácil.

A veces no puedo reprimir un sentimiento de culpa, y otras me da una ternura intensa, y doy gracias al ver que consigue hacer aquello que lleva tanto tiempo intentando.

 

Para los padres que ven crecer a sus hijos con normalidad, todo va muy deprisa, para nosotros cada logro es una alegría y una celebración.

Sus primeras palabras, tardías y apenas ininteligibles, sus pasitos que tanto tardaron, cuando cogio el cubierto solo, cuando te mira y ves que te ha entendido, el primer dibujo, todo lo que hace por primera vez, ya que todo es un regalo.

Agradezco que se tome sus medicinas sin ponerme mala cara, me hace la vida  más fácil, debe ser muy fastidioso que te estén molestando con jarabes, inhaladores, pastillas, gotas…… él no se queja, al contrario, me recuerda que le tengo que dar su medicina. Él sabe que es para ayudarle a mejorar.

Nuestros hijos se merecen todos los besos del mundo!!

 

También agradezco su paciencia con nosotros, sus padres, jugamos y le gastamos bromas, que él encaja y comparte, por la noches al acostarse, primero voy yo para arroparlo bien, le doy besos un achuchón, y buenas noches. Pero…lo mejor viene con su padre, es toda una ceremonia que se repite pero que los dos esperan cada noche.

En la cabecera de su cama tiene una trompeta que usa para llamar a su padre, cuando la oye, entra en su habitación para darle el beso y Agus se tapa la cabeza diciendo “no hay nadie” los dos juegan y ríen, por más tiempo que pase ellos siempre esperan ese momento para dormir.

Nosotros estamos contentos de su inquietud, está descubriendo cosas, le dan responsabilidad y eso le hace sentirse mayor.

Hay una parte de ellos que evoluciona como cualquier persona, su cuerpo, sus sentimientos, emociones, ……..

Otra parte  se quedó en la niñez. Tienen esa  mezcla  que los hace tan cercanos, cuerpos de adultos con mirada de niños. Su ingenuidad los hace dulces, siempre dispuestos a regalarte una sonrisa. Nada egoístas, muy bondadosos.

Es esa ingenuidad la que los hace tan vulnerables y tan frágiles ante el mundo.

Resulta difícil ponerse en el lugar de otras personas, ponernos en su piel, -es un ejercicio que deberíamos practicar-

Muchas veces he querido saber qué pensaban los que me miraban con cara de  circunstancias, mi familia, mis amigos, vecinos, conocidos…

Cuando me cruzo con padres de hijos “especiales” pequeños, pienso en la angustia que deben estar pasando, y me gustaría decirles que disfruten de sus hijos sin diferencias, que les darán muchas más alegrías de las que esperan, que son trocitos de dulce que nos hacen ver la vida mucho más sencilla.

Nosotros nos hemos unido en torno a Agus, intentamos tener una vida lo más normal posible, no hemos hecho de nuestra vida un drama,

al contrario, somos optimistas y si nuestro hijo está bien, hay alegría, risas, mi marido  dice que seremos siempre jóvenes, porque Agus siempre será un niño.

Esta alegría nuestra a veces no es entendida desde fuera, no entienden que una familia tan “especial” parezca tan contenta.

Para nosotros las preocupaciones pequeñas no cuentan, hemos aprendido a ver lo bueno de la vida, apreciar los momentos en los que estamos bien y no perder el tiempo en cosas banales, reír y disfrutar, olvidarse de todo lo que nos pone tristes y regalar una sonrisa a quien te mira, además es gratis.

Seguiría hablando y llenando páginas con anécdotas y comentarios sobre mi hijo, pero creo que ya me he excedido mucho por hoy.

 

31- marzo 09

Recursos psicológicos para adelgazar

Hay una serie de recursos psicológicos que nos ayudan a adelgazar y en general a conseguir aquellos retos que nos propongamos.

Normalmente las personas que quieren adelgazar se ocupan de buscar una buena dieta pero pasan por alto estos aspectos, sin ellos es complicado conseguir el reto. Entre estos recursos está la Motivación.

 

LA MOTIVACIÓN

Para perder peso igual que para otros objetivos que nos propongamos necesitamos motivación. La motivación genera impulsos que nos conducen hacia un objetivo.

Puede ser interna o externa. LA MOTIVACIÓN EXTERNA se dirige a una meta impuesta desde fuera, desde el médico, la pareja, los amigos nos pueden aconsejar adelgazar. Esta motivación es difícil que nos haga adelgazar ya que el impulso no viene de nosotros mismos sino de otras personas pero no hay una necesidad de adelgazamiento propia.

LA MOTIVACIÓN INTERNA proviene de nuestros propios motivos, de querer recuperar nuestra autoestima, de demostrarnos a nosotros mismos que tenemos fuerza de voluntad y de querer cuidar nuestra salud. La motivación interna es la que nos proporciona la fuerza de voluntad para lograr la meta.

La motivación externa puede convertirse en interna si analizas los inconvenientes que te producen esos kilos que te sobran y quieres lograr ponerte una prenda que hace tiempo no te pones, no fatigarte, pensar en una figura más esbelta…

Para mantener y seguir avanzando para conseguir el objetivo hay que planificar bien las cosas, tener expectativas realistas y ser perseverante. No podemos ir de viaje sin saber el destino, tampoco conseguiremos llegar al objetivo sin marcar exactamente cual es. Hay que tener un objetivo específico, ser realista , fragmentar el objetivo en objetivos parciales, mantener una actitud positiva en el proceso, y si falla la voluntad volver a comprometerse con el objetivo.

 

La mayoría de la gente tiene algún resbalón cuando intenta introducir un cambio en su vida, es una parte natural del proceso. El problema es cuando el resbalón hace que se tire la toalla y se abandone hasta la próxima vez que se intente, acumulando de esta forma fracasos. Hay que entender que forma parte del proceso pero no es el final. Podemos haber descontrolado y volver a controlar.

Lo importante es mantener vivas las motivaciones iniciales e ir añadiendo poco a poco más motivaciones que nos lleven a conseguir el objetivo final.

 

 

 

José Luis

Torero

Cuando me hicieron ver que todavía entraba al trapo como un toro, no me sorprendí de ello.

Cuando entendí que había pasado casi diez años dando cabezadas y, a lo sumo, propinando pequeños revolcones al maestro, apenas se resintió el orgullo.

Cuando pude verme arrancándome con furia desde la mitad del ruedo hacia el señuelo, que de tanto en tanto el maestro me enseñaba, comencé a saber un poco de qué iba la cosa.

Cuando comprendí que estaba condenado a ser un toro más y a ser lidiado cada día, tuve miedo de no hallar la salida.

Las vacas, vete con las vacas –me dijo, y me pareció humillante eso de irme con las vacas. Tardé un tiempo en entender que con las vacas salen de los ruedos los mansos, y que los toros bravos, salen muertos de las plazas, y que muy pocos salen vivos aunque siempre a costa de llevar una muerte en la conciencia, la del torero.

Cuando pude saber que no podría vivir con la muerte de un torero en la conciencia, me inicié en la mansedumbre, y comencé a comerme y a tragarme, poco a poco, la coraza de la soberbia en la que me ocultaba.

No fue fácil. Se confunde el valor con el temor y el orgullo con la soberbia. La inseguridad que nace de la ignorancia te hace temer por la pérdida del orgullo. La inseguridad es el abono de la soberbia que en la ignorancia te hace avanzar de miedo. La inseguridad del que huye temeroso y corre despavorido, si le hacen ir hacia adelante, se confunde con el valor. La seguridad es saberse inseguro, el valor superar el miedo, el orgullo evitar la soberbia. No fue fácil.

10 de mayo de 2009.

Han pasado más de 10 años desde que escribí los relatos anteriores. Me los envía Sergio, pues desea publicarlos y solicita mi permiso. Al leerlos me siento feliz y cuando acabo de leer el segundo, lloro emocionado. No recordaba estos escritos pero durante mi vida he escrito muchos relatos cortos, bastantes cuentos y algunas novelas inconclusas y no publicadas. No soy escritor aunque son mis palabras sin duda alguna.

No es casualidad, que Sergio me las haya enviado, tampoco que haya sido ahora y no en otro momento.

Otro día, si os apetece, os comento lo que yo pienso de “las casualidades” pero llega a mis manos cuando necesito una respuesta.

Lo que escribí hace años, me ofrece la respuesta que ruego, desde hace un mes, cada día.

El irse con las vacas, es una metáfora, leyendo el relato se comprende como también que la metáfora va dirigida a nuestra relación cotidiana con los demás.

Bien, pues ese es el núcleo central de lo que anhelo transmitir.

Durante estos años he trabajado la soberbia siempre en relación con los demás, me he ido con las vacas frente a alguien, he procurado no matar al torero y salir de la plaza con las vacas.

Hoy, fecha de este relato, he comprendido un poco más y he dado un pequeñito salto cualitativo, pero que a mí me ha costado muchos años pues cada uno de nosotros tiene su tiempo y lo necesita para avanzar.

Atención por favor, el torero ya no es esa persona que te cita (esa persona que te saca de quicio) y a la cual tu embistes (la situación que te provoca ira) hoy he comprendido que el torero es tu ego y que uno mismo es el toro que embiste al señuelo rojo que te muestra tu ego.

Lo que hay alrededor del torero es el mundo, el mundo de las sensaciones.

Gracias a Sergio y su oportuna remisión de los relatos, lo he interiorizado: el toro es uno mismo y el torero tu ego.

No existe nada fuera de ti lo que existe es tu interior.

Es por eso que hoy he comprendido un poquito más, he avanzado un poquito más.

A partir de hoy, voy a ser capaz de darme cuenta que es mi ego el que me lanza el capote y no, esa persona que me saca de quicio, esa persona que me saca de quicio es mi maestra porque, atención de nuevo, eso que más te molesta de los demás, sí, de esa persona en la que estás pensando, es precisamente lo que más necesitas empeñarte en mejorar en ti mismo, pues la agresión que ves en el otro, en el fondo no es más que un reflejo de la agresión que no eres capaz de ver en ti mismo, pero que conoces bien, por lo que la reconoces en el otro.

Gracias Sergio, incluso cuando ya no soy paciente, tú sanas mi curación.

EL AMOR A CONSULTA

 

            En la actualidad el 40% de los pacientes que me piden consulta lo hacen por motivos relacionados con el amor. Por tanto he de considerarlo un tema  de preocupación. Asistí recientemente a un seminario sobre las relaciones de pareja y su complejidad, impartido por Walter Riso –con mucho acierto y humor-, autor de diferentes libros sobre el amor de pareja “Ama y no sufras”, “Los límites del amor”, “Amores altamente peligrosos”, éste, elevaba al 50% los casos que él visitaba.

Cuando hablo de amor lo estoy haciendo desde la vertiente del amor de pareja, dejo para otra ocasión el amor paterno-filial o los amores relacionados con objetos-aficiones o trabajos.

Se consulta por desavenencias con la pareja, por duelos no resueltos, frente a la perdida de una relación, por cuestiones sexuales, por enamoramiento, por desenamoramiento, por infidelidades, por dudas… es una realidad cada vez mayor, no que el amor esté en crisis sino que el amor cada vez nos preocupa más, que cada vez sentimos que es más importante para nuestras vidas y que somos conscientes de ello. Igual que no nos cuestionamos que debemos ir al traumatólogo cuando nos rompemos un brazo pues deberíamos ir a un experto cuando se resquebrajan nuestros afectos, ¿no os parece?.

 

            De esta conflictividad se derivan diferentes cuadros clínicos que presentan una sintomatología que llevan a la persona que sufre a acudir a la consulta del psiquiatra, y como inexcusable consecuencia de ello, a iniciar un tratamiento psicofarmacológico que pretende frenar un cuadro de ansiedad o aliviar un estado de ánimo deprimido, cuando lo que debería ponerse en tratamiento es el amor o su relación con él.

 

            Parece sencillo, pero no lo es, cuando definimos el amor…cuantas cosas nos pueden venir a la cabeza, me permito utilizar un párrafo del libro “Ama y no sufras” ¿Qué queremos decir cuando hablamos de amor o cuando decimos que estamos enamorados? Utilizamos como sinónimos de amor un sinnúmero de palabras que no significan lo mismo: pasión, ternura, amistad, erotismo, apego, compasión, deseo… para algunos amar es sentir pasión, para otros amor y amistad son la misma cosa y no pocos asocian el amor a la compasión o a la entrega total y desinteresada”. Cada uno de los que lean este artículo podrá reflexionar acerca de lo que para él es sentir amor (no estar enamorado) y por tanto entenderíamos que hay amor si hay gente que ama; pero para no dejarlo todo en manos de la duda seguiré apropiándome de la terminología de Riso, la cual me parece muy clarificadora.

            Salvo excepciones, todos hemos estado o estamos expuestos a posibles afectaciones. El amor no es un objeto que se adquiere o se pierde, no se consigue por sólo desearlo, hay que trabajarlo y disfrutarlo, en ocasiones se puede perder, pero también recuperar.

            Riso nos plantea tres reflexiones en la evaluación de nuestra relación de pareja cuando sentimos que esta no va bien: ¿Cuál es la manera de amar de mi pareja?, ¿Cuál es mi manera de amar?, ¿hasta dónde podemos estar juntos sin hacernos daño?

            Reflexionar acerca de por qué amamos resulta en apariencia sencillo, pero yo creo que es profundamente complejo. Creo que es un esfuerzo al que deberíamos someternos cada cierto tiempo. Interiorizar en nuestra mente para saber. Seguro que a todos se nos ocurren más preguntas que hacernos acerca del amor, ¡háztelas!, no vas a perder nada. Todo lo contrario, las personas somos capaces de cambiar el rumbo de nuestras vidas, de mejorarlas, de potenciarlas…por qué dejarlo todo al azar, a la suerte…o lo que es peor al tiempo. Mis pacientes a veces me dicen con el tiempo todo cambiará, yo suelo decirles “el tiempo sólo nos hace más viejos”.