RELACIONES ADICTIVAS

Una relación es adictiva cuando te daña, perjudica tu salud y sin embargo no puedes abandonarla. El concepto de adicción al amor se puede equiparar con la dependencia emocional, este tipo de dependencia en la pareja ha pasado desapercibido debido a que nuestra cultura ha extendido la idea de que toda persona necesita su complemento ideal y de que nadie es gran cosa sin que otro le complemente : “su media naranja”.

Hay personas que buscan una pareja para realizarse a través de ella y compensar así sus propios vacíos, de esta manera jamás logrará sentirse satisfecha. Normalmente, las personas que muestran una gran seguridad en sí mismas, halagadoras y seductoras atraen a las personas más dependientes que sienten que uniéndose a ellas compensaran sus propias carencias.Ciertos rasgos de personalidad o estados emocionales inciden en que unas personas sean más vulnerables a este tipo de relaciones. Estas son algunas de estas características:

  • Falta de habilidad para comunicarse y establecer relaciones.
  • Dificultad para expresar ideas de forma crítica.
  • Falta de confianza y baja autoestima.
  • Sentimiento de soledad y abandono.
  • Inmadurez afectiva.
  • Baja tolerancia a la frustración.
  • Búsqueda exagerada de sensaciones.
  • Elevada ansiedad.
  • Dificultad para tomar decisiones y resolver problemas.

Las personas con este tipo de características tienen un concepto de la relación de pareja diferente al concepto de una relación saludable y enriquecedora entre dos personas.” El dependiente emocional” tiene siempre miedo a desagradar al otro, obedece y se conforma con lo que el otro dice y tiende a declararse culpable de todo. En general, “el dependiente emocional” reclama mucha atención a su pareja y eso puede llegar a crear conflictos, ya que la otra persona necesita su espacio y se puede sentir invadido por la necesidad del otro. Este funcionamiento puede conllevar una separación que aun incrementa más la inseguridad del dependiente que seguirá buscando a otra persona al sentirse incompleto. Si llegan a ser conscientes de que repiten esta manera de funcionar pueden acudir a terapia en busca de ayuda.

A nivel terapéutico, se puede trabajar para fortalecer su autoestima para que pueda vivir la pareja como un espacio de crecimiento, pueda sentirse igual al otro, con los mismos derechos y poder desarrollarse para no necesitar de otra persona que compense sus carencias. El objetivo final de la terapia psicológica es que la persona pueda vivir la relación de pareja de forma más saludable no como una obsesión que comporta una gran dosis de sufrimiento.

Bibliografía: “La adicción al amor”. Pia Mellody. Ediciones Obelisco. “Ama y no sufras” .Walter Riso. Ediciones Granica.