¿Qué es la EMDR?-III. Trauma psicológico y tratamiento.

¿Qué ocurre a nivel psicológico en el trauma?

 

            En situaciones traumáticas es frecuente que la persona presente numerosas creencias negativas en torno a esta experiencia, tales como culpabilidad, responsabilidad con respecto a la posibilidad de control y a la imposibilidad de defenderse.

            En una situación normal, las creencias negativas son comparadas con las creencias posibles de las que todos disponemos dando una solución adaptativa más adecuada a la realidad, y todo esto es posible gracias al sistema natural adaptativo de procesamiento de la realidad.

            Cuando un trauma da lugar a un cuadro clínico como el trastorno de estrés postraumático, parecería que este sistema de procesamiento de la información sería inactivado por el trauma de tal forma que la información percibida en el incidente quedaría congelada sin poder ser comparada con las otras creencias de las que disponemos. De este modo, las imágenes, las emociones, las sensaciones y las creencias que se originan en ese momento perdurarán sin cambios a lo largo de la vida de la persona. Cuando recordamos episodios de nuestra vida no traumáticos estos recuerdos van cambiando en función de los años que van pasando, vamos reescribiendo nuestra propia historia de forma inconsciente.

 

¿Cómo actúa EMDR?

 

            A través de la estimulación sensorial bilateral (movimientos oculares; tapping o sonidos alternados), el EMDR estimula el sistema de procesamiento adaptativo de la información permitiendo la comparación rápida de las creencias negativas producto del trauma con las creencias positivas que casi todos poseemos consiguiendo resolver de forma realista y adaptativa del episodio traumático. Se integra así la experiencia convirtiéndose en un recuerdo sin carga negativa que permitirá a la persona avanzar y resolver el problema.

            Parece ser que gracias a la estimulación bilateral se facilitaría el intercambio de información entre los dos hemisferios cerebrales a gran velocidad de manera que los recuerdos, creencias y emociones negativas que se almacenan en nuestro hemisferio derecho se intercambian con las creencias positivas y los recursos que se almacenan en el hemisferio izquierdo de tal forma que, al final, se consigue una interpretación más realista y equilibrada del tema.

            Al producirse una desensibilización, esto es, una disminución significativa de la intensidad de las emociones y de las sensaciones corporales asociadas, además del reprocesamiento de la información, como los cambios en las creencias y en las conductas, se va consiguiendo un cambio en la identidad del individuo, produciéndose un incremento de la autoestima y de la sensación de dominio frente a la vida.

 

            Esta técnica aporta algo muy interesante y es la rapidez con la que se llegan a conseguir cambios significativos a problemas que desde la psicoterapia tardábamos años en conseguirlo. Con EMDR los tiempos se reducen drásticamente. Estamos hablando de pocos meses y a veces de pocas sesiones.

 

Elementos del tratamiento EMDR

 

Partimos de un protocolo básico de actuación que contiene los siguientes elementos:

 

1.     Una imagen o recuerdo del peor momento o el más representativo del trauma o del episodio. Este recuerdo se utilizará como diana para mantener la atención del paciente.

2.     La opinión o pensamiento negativo que se ha construido sobre uno mismo a partir del episodio y que acompaña al recuerdo. Es la creencia negativa. Por ejemplo: “soy culpable”, “soy incapaz”, “soy débil”, “no valgo nada”, etc.

3.     El pensamiento positivo o deseado que quisiera tener uno mismo en relación con el tema. Por ejemplo: “hice lo que pude”, “soy capaz”, “puedo enfrentarme a ello”, “soy una persona válida”, etc

4.     Se registra la emoción que surge al pensar en el suceso traumático y en dónde se siente a nivel corporal.

 

Con toda esta información registrada se inicia la estimulación bilateral.

            Durante la terapia, los sentimientos pueden intensificarse brevemente, y, a veces, emerger antes de alejarse o desaparecer totalmente. Pueden surgir recuerdos nuevos y pueden encadenarse con viejos recuerdos que se intensifican o aparecen con más detalle, y las creencias acerca de uno mismo o el mundo, basadas en interpretaciones erróneas de experiencias pasadas, van cambiando de forma paulatina hacia el final de la sesión, o de una serie de sesiones.

 

            A pesar de su gran efectividad, EMDR no es la panacea, y no es igualmente efectiva con todos los pacientes. Para cada paciente y cada problema, el abordaje requerido y el resultado obtenido difiere sustancialmente, y en muchas ocasiones, es importante que forme parte de un abordaje terapéutico más amplio que incluya más técnicas. Sin embargo, al ubicar el pasado donde le corresponde liberamos el presente y podemos avanzar y afrontar el futuro.

            EMDR estimula nuestra capacidad de autocuración, como cuando al sufrir una herida física nuestro organismo pone en marcha a los glóbulos blancos que arrastrarán las células muertas y atacarán a las posibles bacterias que puedan colarse por la herida, y así poder iniciar la fase de restauración, del mismo modo nuestras heridas emocionales también pueden cicatrizarse gracias a esta nueva técnica.

 

¿Quién se puede beneficiar del EMDR?

 

            La amplia experiencia llevada a cabo con EMDR muestra que una amplia variedad de problemas pueden ser abordados con esta técnica, además del trauma. Desde aquellas personas que han sufrido experiencias traumáticas o experiencias dolorosas en el pasado hasta personas que hayan vivido situaciones traumáticas aparentemente de menor magnitud. Las consecuencias del trauma dependerán de la persona, del entorno afectivo y de la historia personal, así, problemas como el duelo no resuelto, apego, las fobias, el miedo, la baja autoestima, el déficit en habilidades sociales, miedo a hablar en público, la depresión, Trastornos de ansiedad, el dolor crónico, Trastornos disociativos, Trastorno en el apego, responden muy bien al tratamiento con EMDR.

Además de los adultos, los niños también se benefician de esta técnica, en casos de abuso, tratamiento de Estrés Postraumático, Trastorno de Ansiedad de Separación, Trastorno de Déficit de Atención con o sin impulsividad, fobias, duelo inconcluso, Enuresis y Encopresis y Trastorno en el apego.

 

¿Cuánto tiempo dura el Tratamiento EMDR?

 

            El tipo de problema, las circunstancias vitales, y la cantidad del tiempo pasado con el trauma previo, determinarán cuántas sesiones EMDR son necesarias. Un tratamiento típico dura 10 sesiones, a razón de una por semana. El método EMDR puede utilizarse dentro de una terapia “verbal” estándar, como una terapia complementaria con un terapeuta por separado, o como un tratamiento en sí mismo.

 

Bibliografía

Lescano, R et al. (2004). Trauma y EMDR: Un nuevo abordaje terapéutico. Buenos Aires. EMDRIA Latinoamérica.

Shapiro, F; Silk, M (2008). EMDR. Una terapia revolucionaria para superar la ansiedad, el estrés y los traumas. Barcelona. Ed. Kairós.

Shapiro, F (2004). EMDR. Desensibilización y Reprocesamiento por medio Movimiento Ocular. México. Editorial Pax México.

Van der Kolk, B (2002). “Más allá de la cura por el diálogo: Experiencia somática, improntas subcorticales y tratamiento del trauma”, Shapiro, F  (2002) EMDR: Promesas para el desplazamiento de un paradigma, N.Y., APA Press, 2002.

Echeburúa, E (2004). Superar un trauma. Madrid. Ed. Pirámide.

Link de la Asociación Española de EMDR:
www.emdr-es.org

-LOS HIJOS DIFICILES (EL SÍNDROME DEL EMPERADOR)-

                  Desgraciadamente, cada vez son mayores las consultas de padres con hijos difíciles, generalmente,  adolescentes varones, que acuden al profesional buscando esa solución, que ni  profesores, ni pediatras, ni ellos mismos encuentran para solventar el comportamiento tiránico de estos chicos.

            Dicho comportamiento: basado en la indisciplina,(no solo en las aulas, con repetición de curso, sanciones, falta de obediencia hacia los profesores, burla a compañeros más débiles..etc.), sino también dentro del hogar, (con los padres y hermanos, violencia física y verbal tanto hacia los progenitores, como hacia cualquier fuente de autoridad), aunque es posible detectarlo precozmente, se hace más patente al inicio de la adolescencia, donde, el cambio hormonal facilita conductas rebeldes. Sin embargo, este tipo de rebeldía es diferente a la propia de la edad, es más dañina, más perjudicial y más egoísta: sólo es posible la convivencia si se hace estrictamente lo que ellos manden en cada momento, sino, desatan su ira, siempre imprevisible, y se muestran extremadamente violentos.

 

            En este caso concreto, hablamos de chicos de clase media, que, a diferencia de jóvenes de zonas marginales, clientes habituales de juzgados de menores, “no deberían” actuar de este modo, ya que, en principio, disponen de recursos, y padres “adecuados”. Tampoco hablamos de enfermedades genéticas, familias desestructuradas, o de padres que no se preocupan de la educación de sus hijos, sino de aquellos casos, siempre sorprendentes, en los que uno de los hijos, no actúa adecuadamente, la convivencia con él resulta insoportable, extorsiona y agrede a los padres (principalmente a la madre), a través de insultos, humillaciones, descalificaciones, SOLO PARA OBTENER ALGÚN DE BENEFICIO  y no atiende a ningún tipo de explicación, ni  castigo, realmente hace lo que le apetece, se salta las normas cuando y como quiere, y extorsiona a quien tenga al lado, sólo por ser contrariado, vengándose, y castigando a quienes hayan osado incumplir su voluntad, sin  respetar vínculos emocionales, que por otro lado, le son difíciles de crear, aunque aparentemente se muestre como encantador, educado y muy correcto. Si el menor consigue tener el control de la situación su comportamiento puede estar más motivado por el hecho de disfrutar de dicho control y del dominio de la situación en sí. El inicio se da en el seno de las familia, y si logra éxito, intentará ampliar el círculo entre la sociedad que lo rodea.

 

            Este tipo de comportamiento, está clasificado como TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD si cumple al menos 3 de las siguientes características:

 

       incapacidad para cumplir con las leyes y normas de la sociedad

       engaño y manipulación

       impulsividad al actuar sin pensar en las consecuencias

       irritabilidad y agresividad

       despreocupación temeraria por la propia seguridad o la de los demás

       irresponsabilidad hacia las obligaciones

       falta de remordimientos o sentimientos de culpa hacia el maltrato a los demás

 

            La Personalidad Antisocial, es mucho más peligrosa, si va unida a la Psicopatía (los Psicópatas mantienen rasgos de Personalidad Antisocial, pero no al contrario).

 

            La solución a este tipo de problemas es muy difícil, se tiende a culpabilizar a los padres de los resultados de la educación de los hijos, sin tener en cuenta, que en ocasiones, hay mas hermanos, hijos de los mismos padres, y solo uno está aquejado de Síndrome del Emperador. En todo caso, la culpa de este comportamiento, puede compartirse juntamente con la sociedad que nos ha tocado vivir: altamente consumista,  permisiva y, sin límites claramente definidos del bien y del mal (conceptos, que por otro lado, se tachan de desfasados, pero básicos en la educación de los niños), individualismo y éxito a cualquier precio, además de UNA PREDISPOSICIÓN DE CARACTER, lo que explicaría el porqué dentro de la misma familia, y en las mismas condiciones educacionales, solo está afectado un miembro, teniendo los demás, comportamientos normales.

 

            Es necesario y urgente buscar soluciones  para este tipo de chicos, y sobretodo para los padres, que cuando acuden a consulta, ya llevan años bregando con una serie de conductas maltratadoras, es mas, algunos de ellos sienten miedo de sus hijos, por lo que son mas permisivos, creyendo que de este modo evitan la violencia, sin realmente conseguirlo.

 

           

     

¿Qué es la EMDR?-II. Conexiones neuronales.

 

¿Por qué la estimulación bilateral del cerebro?

 

            Cuando una persona sufre un trauma, a nivel cerebral se producen unas anomalías a nivel de estructuras cerebrales tales como la amígdala, el hipocampo y de la lateralización hemisférica. Numerosos estudios, como los llevados a cabo por el Dr. van der Kolk (1996) muestran como “cuando las personas que habían sufrido un trauma eran expuestas a la narración de sus experiencias traumáticas, se observaba un incremento de la actividad cerebral en el hemisferio derecho, y en partes del sistema límbico conectado a la amígdala. La mayor actividad se registraba en la misma amígdala, el córtex insular, el córtex órbito-frontal posterior, el cíngulo anterior y el córtex temporal anterior. La actividad de estas estructuras se acompañaba de un aumento de la actividad del córtex visual derecho, lo que reflejaba la reexperimentación visual de sus traumas, de acuerdo con la descripción de los pacientes”.

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             Otra observación importante es que el área de Brocca, nuestro centro del lenguaje que traduce nuestras experiencias personales al lenguaje comunicativo, reducía su actividad o permanecía inactiva durante el proceso de recuerdo del trauma. Así, de poco serviría hablar y hablar sobre el trauma para conseguir su elaboración total, ya que fisiológicamente no es posible.

            En los casos de trauma también se ha encontrado una marcada lateralización de la actividad del hemisferio derecho, el cual está involucrado en la evaluación del significado emocional de la información que recibimos, así como en la regulación autonómica y las respuestas hormonales a los estímulos externos. Se sabe en la actualidad que cuando recordamos una experiencia traumática este hemisferio se activa de forma predominante. Así, el hemisferio derecho estaría especializado en la percepción y expresión de las emociones, y especialmente en las negativas, mientras que el hemisferio izquierdo jugaría un papel importante en el análisis cognitivo y la producción del lenguaje.

¿Qué es la EMDR?-I. Trauma y Nacimiento.

 

 Antes de abordar la explicación de la técnica psicoterapéutica EMDR, sería necesario definir un concepto principal en el tratamiento con EMDR, el trauma. 

¿Qué entendemos por trauma?

 Trauma que proviene del griego τραμα y significa herida.

            Podríamos definir el trauma como la respuesta a un suceso negativo intenso, no esperable, y no controlable y que pone en peligro la integridad física o psicológica del individuo que es incapaz de afrontarlo y tiene como consecuencia respuestas de terror y de indefensión (Echeburúa, 2004). El suceso traumático al ser de gran intensidad y al carecer la persona de las respuestas adecuadas para afrontarlo explicarían el impacto psicológico. La agresión sexual tanto en la vida adulta como en la infancia, los ataques terroristas, las relaciones de pareja violentas, el fallecimiento violento o inesperado de una persona significativa, las catástrofes naturales, los accidentes, entre otros, son ejemplos de sucesos traumáticos.

           

El suceso traumático quiebra la seguridad de la persona tanto en sí misma como en los demás. Se produce así, una pérdida de la confianza básica, una pérdida de la integridad del propio yo.

            En la persona traumatizada el suceso traumático se almacena en la memoria y al recordar el episodio varios años después, las imágenes no han cambiado, ni tampoco las sensaciones físicas, las emociones y las creencias derivadas del incidente, es como si quedasen congeladas en nuestra memoria. En condiciones normales, nuestros recuerdos se modifican con el paso del tiempo a lo largo de las diferentes etapas de nuestra vida para concordarlos con nuestro sistema de creencias.

 

¿Cómo nace EMDR?

 

            Las siglas EMDR significan en inglés Eye Movement Desensitization and Reprocessing, y en castellano Desensibilización y Reprocesamiento a través de Movimientos Oculares.

 

            Como ha ocurrido en muchos de los grandes avances científicos el descubrimiento del efecto de los movimientos oculares fue fortuito. La propia Dra. Francine Shapiro, psicóloga estadounidense, explica que mientras paseaba por un parque de la ciudad de Los Gatos, California, en 1987, los pensamientos perturbadores que le molestaban o la angustiaban desparecían y al volver a traerlos a la mente éstos ya no le producían molestia alguna. Esto le sorprendió y empezó a prestar atención a lo que sucedía cuando aparecían estos pensamientos observando que cuando los pensamientos perturbadores aparecían, sus ojos se movían rápidamente y de forma espontánea y repetitiva en diagonal desde abajo a la izquierda hacia el ángulo superior derecho (Shapiro, 1995). Este movimiento conseguía que el pensamiento saliera de su mente consciente, y cuando volvía a pensarlo, la carga negativa inicial había prácticamente desaparecido. Entonces, probó hacerlo de forma deliberada, y pensó en algo que le provocara molestia, una leve angustia, y comenzó a mover los ojos intencionadamente percibiendo como la angustia desaparecía, el pensamiento perdía fuerza y le resultaba difícil aprehenderlo de nuevo.

            A partir de ese momento puso a prueba su descubrimiento y recurrió a amigos, estudiantes y colegas sin patología psiquiátrica ni psicológica haciéndoles que siguieran con sus ojos su mano de un lado a otro mientras se concentraban en un episodio perturbador de su vida. El resultado fue el mismo que había conseguido ella, la angustia desaparecía.

 

            Posteriormente decidió utilizar la técnica, aun embrionaria, en personas que presentaban recuerdos traumáticos. Eran víctimas de violaciones, de abusos sexuales y veteranos de guerra de Vietnam y de la Segunda Guerra Mundial. La respuesta fue positiva, las emociones negativas prácticamente desaparecían mientras los pensamientos asociados al tema principal cambiaban positivamente, surgiendo en ocasiones otros recuerdos que producían en la persona una mayor comprensión de lo sucedido. El proceso desensibilizaba los pensamientos perturbadores. Shapiro denominó a la técnica EMD, Eye Movement Desensitization (Desensibilización a partir de Movimientos Oculares). Con el tiempo observó que el movimiento ocular podría estar haciendo emerger recuerdos traumáticos olvidados o disociados a la vez que se estaría produciendo una reestructuración cognitiva profunda que permitiría la aparición de nuevos recursos adaptativos para enfrentarse a las secuelas del trauma. Entonces añadió un nuevo concepto, el Reprocesamiento (Reprocessing) de la información, con lo que la técnica acabó denominándose finalmente EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento de la información a partir de Movimientos Oculares).

            Por otro lado, la aplicación de la técnica fue adaptándose también a las nuevos retos que los pacientes le presentaban, añadiéndose al movimiento de los ojos, el “tapping” que no es más que dar golpecitos de forma alternada bilateral en rodillas, o en manos, y el sonido bilateralizado, de forma que se produciría una estimulación bilateral del cerebro, estimulando los dos hemisferios cerebrales.

 

 

 

 

 

Bibliografía

 

Lescano, R et al. (2004). Trauma y EMDR: Un nuevo abordaje terapéutico. Buenos Aires. EMDRIA Latinoamérica.

Shapiro, F; Silk, M (2008). EMDR. Una terapia revolucionaria para superar la ansiedad, el estrés y los traumas. Barcelona. Ed. Kairós.

Shapiro, F (2004). EMDR. Desensibilización y Reprocesamiento por medio Movimiento Ocular. México. Editorial Pax México.

Van der Kolk, B (2002). “Más allá de la cura por el diálogo: Experiencia somática, improntas subcorticales y tratamiento del trauma”, Shapiro, F  (2002) EMDR: Promesas para el desplazamiento de un paradigma, N.Y., APA Press, 2002.

Echeburúa,E (2004).Superar un trauma.Madrid. Ed Pirámide


Link de la Asociación Española de EMDR:
www.emdr_es.org


 
 
 

 

 

 

 

LOS ASPECTOS PSICOLÓGICOS DE LA DIETA

Los motivos que llevan a una persona a seguir una dieta son, principalmente, de dos tipos:

– Estético: Se busca un ideal estético, que varía según las épocas.

– Por razones de salud: debido a los riesgos que provoca la obesidad (hipertensión, diabetes,artrosis..)

Normalmente, las mujeres suelen seguir un régimen alimentario con más frecuencia que los hombres. Ya que desde siempre a la mujer le ha preocupado más su aspecto físico y suele percibirse a sí misma con más sobrepeso del que tiene ,aunque en la actualidad cada vez hay más hombres pendientes de su físico y cuidándolo igual que la mujer.

En el seguimiento de una dieta no sólo es importante el llevar a cabo los menús indicados por el dietista, sino también hay una serie de factores psicológicos que influyen en el proceso y a los cuales no se les presta normalmente la atención necesaria. Entre estos podríamos destacar la constancia, la tolerancia a la frustración, el establecimiento de metas realistas, las creencias respecto a la alimentación, la motivación… Aspectos que si no son tomados en cuenta se repiten cada vez que se inicia una dieta, llevando al abandono de ésta como consecuencia volver a coger kilos y volver a iniciar una dieta, quedándonos atrapados en un círculo vicioso difícil de salir.

Algunos motivos por los que las dietas fracasan son :

– No elegir el momento de inicio adecuado, siempre que se pueda elegir porque no exista un problema de salud que requiera de un inicio inminente.

– Empezar el régimen con mucho empeño y abandonarlo al poco tiempo.

– Plantearse metas inalcanzables o poco realistas.

– Estar constantemente pendientes de la báscula y desanimarse al no observar una disminución del peso.

– Pensar que no se va a lograr, incluso antes de intentarlo.

– Hacer excepciones al régimen que se acaban convirtiendo en la regla general.

– La impaciencia.

Además de un régimen alimentario, es necesario cambiar determinados pensamientos y comportamientos que asociamos a la comida y provocan desajustes en nuestro peso. El resultado deseado de una dieta no es sólo la pérdida de quilos sino la adquisición de una nueva forma más sana de comportarse con la comida.

En grup7 trabajamos el asesoramiento psicológico para personas que tengan dificultades con el seguimiento y mantenimiento de las dietas. Para más información sobre este servicio, pueden contactar con nosotros a través del 932173239 o info@grup7psicolegs.com