Alex

¿Quién no ha pensado alguna vez que deberíamos visitar la consulta de un especialista? En mi caso, llevaba mucho tiempo pensando en hacerlo porque creía que habían algunas cosas que no me dejaban vivir tranquilo y que, quizás, tendrían solución (aunque en el fondo pensara que no la tenían)

Fue gracias a una buena amiga, que me habló de «Grup7», que finalmente me decidí a, al menos, probarlo.

Ha pasado mucho tiempo desde entonces y puedo decir que ha sido toda una experiencia para mí.

He aprendido a valorarme como persona por quién soy, he conseguido cambiar algunos aspectos «negativos» (ya no únicamente aspectos que influían en mi si no también en mi entorno: familia, amigos, pareja, etc.), tengo mayor seguridad en mi mismo, soy capaz de analizar (lo más objetivamente que uno puede hacer) las situaciones y conflictos que me envuelven. Y lo que es mejor, solventarlos favorablemente o, al menos, intentarlo.

También he aprendido a reconocer mis limitaciones y a tolerar los momentos de frustración. Uno no siempre consigue lo que quiere, pero no por ello ha de ser una tragedia.

Naturalmente, hablo desde mi propia experiencia y, como todo, hasta que uno no lo prueba…

Gracias a este tiempo trabajando con, concretamente, Silvia, he podido aprender, descubrir, corregir y aceptar muchas de mis cualidades y defectos.

Al tiempo de empezar la terapia pude descubrir que es más habitual de lo que parece el hecho de acudir a consulta. Y realmente he llegado a inquietarme el oír como algunos conocidos y amigos que estaban en desacuerdo con su terapeuta continuaban sin muchas esperanzas de éxito.

No trato desde aquí desacreditar al resto de especialistas, ni mucho menos. Simplemente quiero agradecer y reconocer con este escrito el trabajo que he podido llevar a cabo gracias a la ayuda de Silvia.