SIPHA. SíNDROME DE INDIFERENCIA PATOLÓGICA ANTE EL HOSTIGAMIENTO AJENO

Artículo publicado por nuestro compañero Josep Puig en colaboración con AVALC.

 

¿Que es el SIPHA?:

Es el síndrome de Indiferencia Patológica ante el Hostigamiento Ajeno.

Actualmente estamos viviendo en una sociedad muy competitiva. En el trabajo encontramos muchos casos de hostigamiento, entendiendo hostigamiento como una amplia gama de comportamientos ofensivos y cuyas conductas estan destinadas a perturbar o alterar a la persona que las recibe, bien sea a nivel psicológico o físico.

Ante estos comportamientos que se dan en todos los ámbitos sociales y en el caso que nos ocupa, también en el trabajo. Hablaríamos de acosadores, victimas y organizaciones toxicas. De todo ello se ha hablado por diversos autores y en profundidad. Sin embargo considero que nos hemos dejado un elemento importante en el proceso y/o al menos deberíamos darle un nombre que definiera la importancia de su participación como elemento clave para que se pueda desarrollar el hostigamiento, acoso laboral, psicológico, moral etc. Me estoy refiriendo al comportamiento de aquellos que lo presencian y/o tienen conocimiento del acoso y no hacen nada, dicen no saber nada, ignoran de forma voluntaria, niegan los comportamientos a sabiendas de que “no son aceptables por la conciencia social”… A ellos me gustaría referirme por considerar que son relevantes para que se produzca y/o mantengan los comportamientos hostiles hacia sus “compañeros” de trabajo. Creo que se merece que se les distinga por su importancia en el proceso y dejen de una vez por todas pasar de forma “disimulada e inadvertida y sin responsabilidad” (al menos moralmente) y sin que “se les pueda reprochar el no hacer nada porque refieren que: “no es cosa mía ni puedo hacer nada” o bien “algo habrá hecho”. Son personas que se repiten de forma patológica y para sentirse bien con ellos mismos se dicen que no pueden hacer nada, y que hay que hacer ver que no se ha visto para no ser implicados ni llamados a testificar. En mi opinión merecen una “acreditación” por su cobardía (si bien legal no moral). A estos “compañeros” de trabajo les adjudico el término de padecer el Síndrome de Indiferencia Patológica ante el hostigamiento Ajeno (SIPHA). Ello es aplicable en cualquier ámbito o situación social como actos de violación, vulneración de derechos, comportamientos abusivos de cualquier índole…. Por ello en una organización donde se esta produciendo mobbing, los personajes son : acosador, victima y los SIPHAS. Por supuesto dentro de estos también están los superiores que lo permiten y/o niegan (además de que deben asumir las responsabilidades que legalmente se les atribuyen por su NO intervención).

Quiero aclarar que SIPHA no es un término científico, solo lo considero un término para poder dar nombre a la indiferencia y pasividad de algunas personas ante los problemas y sufrimiento de las demás.

 

SIPHA EL COMPLICE POR INDIFERENCIA ANTE EL HOSTIGAMIENTO Y SUFRIMIENTO AJENO:

 

El SIPHA es cómplice o cooperador necesario es en los casos de hostigamiento (acoso laboral, sexual) Considero que su presencia es imprescindible para el mantenimiento de la hostilidad hacia la víctima. Si ellos no actuaran “ignorando” lo que esta pasando o por el contrario actuaran ya sea comunicando, apoyando a la víctima, negándose a ser “un corderito”…..el hostigamiento no podría perdurar. El acosador se sentiría solo, sin apoyo explícito y/o encubierto. Los acosadores son cobardes!!! Lo que ocurre es que se valen de los SIPHAS (además de la organización tóxica) para acorralar a la víctima y hacerle sentir débil y sin apoyo. Pretenderán que duden y se sientan culpables, les infundirán miedo. Ahora la víctima esta a su merced, esta indefensa y paralizada. Ya pueden actuar hasta que consigan su objetivo: que abandone el puesto de trabajo, o cambie su forma de comportarse en beneficio del acosador.

Los SHIPAS también pueden ser los Delegados de Prevención y/o representantes sindicales que “no actúan” en apoyo de la víctima y en beneficio de los derechos de los trabajadores. Deben saber que ellos tienen unos derechos como representantes de los trabajadores pero también OBLIGACIONES LEGALES que en caso de incumplimiento pueden incurrir en responsabilidad penal.

En nuestro Cödigo Penal se recoge la figura de Cooperador necesario y cómplice de los delitos o faltas. En mi opinión a los SIPHAS se les debe considerar una de estas figuras de responsabilidad por su participación e implicación necesaria para que se pueda llevar a cabo el hostigamiento o acoso laboral y sexual.

Mi intención es que de una vez por todas la figura del SIPHA no quede impune y menos aún se jacten de serlo.

Josep Puig Agustí

Psicólogo núm. Colegiado 11379

Psicólogo-perito forense de la Asociación de víctimas de acoso laboral de Cataluña (AVALC)

TVE-2 y Grup 7 Psicòlegs

Mañana 28-03-2014

en

“Aquí hay trabajo” de TVE-2

(9.30-10H)

Sergio Florit y Alicia Fernández hablan sobre ACOSO LABORAL

http://www.rtve.es/alacarta/videos/aqui-hay-trabajo/aqui-hay-trabajo-28-03-14/2474371/

Aquí hay trabajo

Aquí hay trabajo                      Aquí hay trabajo – 28/03/14

Sergio Florit en TVE2

Sergio Florit en TVE2

Programa de información socio-laboral, encaminado a ser una ayuda para las personas que demandan un empleo

El pasado jueves, el periodista Carlos Ruiz de TVE entrevistó a Alicia Fernández y a nuestro compañero Sergio Florit para hablar sobre Acoso Laboral o Mobbing. En esta entrevista podréis conocer la experiencia de Alicia, cómo vivió y afrontó esta situación de acoso laboral, así como las repercusiones que tuvo por aquél entonces y que siguen afectando en su vida actual. Sergio nos explicará que se entiende por Acoso Laboral y qué conductas lo definen, qué caracteriza al “acosador” y a la “víctima”, cuáles son las consecuencias directas de experimentar una situación de Mobbing y qué proceso se debe seguir para hacer una evaluación forense psicológica.

TV2 “Aqui hay trabajo” entrevista a Sergio Florit

 

En la mañana de hoy el programa de Televisión Española TV2 “Aquí hay trabajo” ha pasado por nuestro centro para grabar una entrevista sobre el Acoso laboral (Mobbing) con nuestro Perito Psicólogo Forense Sergio Florit que ha sido acompañado de Alicia Fernández, Ingeniera y afectada por acoso laboral.

Alicia – podéis ver su entrevista en otra entrada de la web,  http://grup7psicolegs.com/site/articulos/acoso-laboral-un-caso-real – ha relatado su experiencia al periodista Carlos Ruíz.

Nuestro compañero ha aportado a las entrevista el aspecto más formal de lo que es una Pericial Forense Psicológica y los conceptos técnicos referentes al acoso laboral.

En breve os comunicaremos la emisión del programa o en su defecto al enlace de la web del mismo  http://www.rtve.es/alacarta/videos/aqui-hay-trabajo/ por si la queréis seguir.

 

la foto 1

Carlos Ruiz con Alicia Fernández

 

la foto 2

Momentos de la entrevista con Sergio Florit

“Los inspectores médicos no podrán cobrar incentivos por dar altas”

 

El pasado 24 de enero el diario EL PAÍS publicó la noticia de que la Audiencia Nacional ha desestimado el cobro de incentivos por parte de los inspectores del Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) en función del porcentaje de altas que dan en sus revisiones de enfermos de baja por incapacidad temporal. “En 2011, el INSS determinó que el 4% de ese complemento se cobraría si el inspector daba de alta al menos al 15% de los pacientes citados para reconocimiento médico. Ahora la audiencia Nacional confirma que no se puede imponer ese criterio porque lo unico que debe regir la actuación de un médico inspector es el estado de salud del trabajador, y en íntima relación con él, su capacidad laboral”. Algo que no debería desde mi punto de visto ser motivo de intervención de la Audiencia Nacional.

El fallo anula y desestima los motivos que presentó el Gobierno. Citando el artículo de Elena G. Sevillano): “Por cada 100 pacientes, 15 deberían salir de la consulta del inspector con alta médica por haber recuperado la capacidad laboral para desarrollar su actividad o con una propuesta de apertura de expediente de incapacidad permanente por considerar que el trabajador no va a recuperar su capacidad laboral o con la suspensión del cobro de la prestación de incapacidad temporal”

 

En el año 2011 el INSS estableció que el 4% del complemento de productividad de los inspectores médicos se cobraría si el inspector daba de alta al menos al 15% de los pacientes. Es por este motivo que la Audiencia confirma que estos profesionales se deben regir por “criterios objetivos y científicos” como el estado de salud del trabajador y su capacidad laboral, no por índices cuantitativos.

José María Morán, vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Inspección de Servicios Sanitarios (FAISS), aseguraba que “el criterio ahora anulado por la Audiencia condicionaba la función médica y técnica de los inspectores del INSS”, de manera que se presionaba la libertad de actuación del inspector en función del cumplimiento o no de unos objetivos que daban derecho a percibir un complemento de productividad.

 

Quizás la noticia sorprende menos de lo que debería. Incluso no es motivo de portada en los diarios o no abre informativos, pero a mí que trabajo en el campo de la salud si me llama la atención, y lo digo desde la vertiente de un profesional que atiende en el ámbito privado. ¿Cómo se puede dar el alta por motivos económicos?, me parecería tan poco profesional como no darla por los mismos motivos. ¿Porque el INSS juega con esa presión a los médicos?. Los profesionales de la salud deberían tener plena libertad y seguir su criterio médico para dar o mantener la incapacidad temporal laboral.

Me alegra la sentencia de la Audiencia Nacional.

APRENDIENDO A DECIR QUE NO

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Aprendiendo a decir que NO

Saber decir que es tan importante como saber decir que NO. A veces, atender a las peticiones y necesidades de los demás, dejando a un lado lo que en realidad nosotros deseamos, se convierte en un grave error que puede provocarnos malestar y un cierto desajuste emocional.

Asociamos la palabra “no” al rechazo, al fracaso personal, al egoísmo más absoluto. Pero aprender a negarse de una manera apropiada es una de las llaves que abre la puerta al respeto, a la confianza y a la seguridad en uno mismo.

ME CUESTA DECIR QUE NO

¿Por qué nos cuesta tanto dar un NO?

“Voy a quedar mal”, “Seguro que piensan que es una excusa”, “Si digo que no a la cena, no me invitaran la próxima vez”. Probablemente alguna vez has tenido pensamientos parecidos en contextos similares. Situaciones en las que, por miedo a que la persona que tenemos enfrente reaccione mal ante nuestra negativa, acabamos diciendo que sí y comprometiéndonos a algo que no nos apetece hacer en ese momento o con lo que no estamos de acuerdo.

Nos cuesta negarnos principalmente por….

clip_image004… miedo al rechazo

clip_image004[2] …querer ser deseables socialmente

clip_image004[3] …baja autoestima

clip_image004[4] …falta de asertividad

clip_image004[5] …miedo a la crítica

clip_image004[5]…necesidad de aceptación

Existe la falsa creencia de que si mostramos de acuerdo con lo que la otra persona nos propone, seremos aceptados con mayor facilidad, cuando lo cierto es que, aquellas personas que saben decir que “no” son más respetadas y apreciadas que aquellas que muestran un comportamiento influenciable y fácil de dominar, dispuestas a hacer aquello que se les pide que hagan.

 

LA IMPORTANCIA DE UN “NO”

Cuando dices que no de forma apropiada, estás mostrando respeto y valor hacia ti mismo y hacia los demás. La asertividad es una habilidad que permite expresar los sentimientos, las ideas y las emociones que tenemos de una manera libre y sin sentirnos culpables por ello, teniendo en cuenta a los demás pero sobre todo, poniendo el foco en las necesidades y los deseos de uno mismo.

“Recuerda que tus necesidades son tan importantes como las de los demás”

 

Decir que “no” es sano, ya que nos permite establecer nuestros propios límites y por lo tanto, hacer saber a los demás qué cosas estamos dispuestos hacer y qué cosas no. Es un reflejo de poder de decisión y autonomía, de una buena autoestima.

Aprender a decir que no es un indicador de éxito en nuestras relaciones interpersonales, ya que los demás te verán como una persona auténtica, con criterio propio y segura de sí misma.

CÓMO DECIR QUE NO

“Lo siento, pero no te voy a poder prestar dinero”, “Mejor otro día, hoy prefiero descansar”, “Puede ser que tengas razón en lo que dices, pero no opino lo mismo”, son algunos ejemplos de frases asertivas que expresan el derecho a negarse, siempre respetando al interlocutor.

“Saber decir que no implica autenticidad”

 

Decir que “no” puede ser difícil. Es una habilidad, y como tal, puede ser aprendida y puesta en práctica. Algunas técnicas y cualidades son:

clip_image006– Ser sincero: decir una mentira o inventarse una excusa no es la solución. Es mejor decir la verdad, dando nuestra verdadera razón sin necesidad de entrar en detalles.

clip_image006[1]-Disco rayado: técnica que consiste en repetir nuestro punto de vista sin entrar en discusiones ni provocaciones. “Entiendo lo que me dices, pero ahora no me interesa…comprendo, pero por ahora no”.

clip_image006[2]– Banco de niebla: reconocer la parte de verdad que tiene la otra persona, pero manteniéndonos firmes en nuestra postura. “Es posible que tengas razón y me haya equivocado, pero yo no lo veo así…”

clip_image006[3]– Correcta comunicación no verbal: mantener el contacto visual, utilizar un correcto tono/volumen de voz y mostrarse con naturalidad.

clip_image006[4]-Tolerancia a la crítica: nuestra negativa puede no gustar a todos. Lo importante es que nosotros mismos estemos de acuerdo con nuestra decisión y nos mantengamos firmes si pensamos que es lo mejor.

La clave es aprender a decir que NO, sin que esto cause un impacto negativo ni en nosotros mismos ni en los demás. Decir que no es un derecho que tenemos, y como tal, debe ser ejercido cuando así lo creamos oportuno. Tanto dar como recibir una negativa debe de ser visto como un acto de sinceridad y autenticidad en las relaciones sociales, como una manera de dar prioridad y defender lo que uno quiere sin necesidad de sentirse culpable por ello.