Dragones y Rosas

            23 de abril. Ramblas de Barcelona. No imagino mejor recorrido. Huele a papel impreso, tapas duras, libros que se acomodan a  manos deseosas de abrazarlos, de curiosear entre los pliegues ordenados de los editores. Tentaciones que llevan la vista al final del libro, como acabará. Censura, represión…paciencia, sugiere a la vida. Gente que baila alrededor de los puestos, donde dormitan los libros a la espera de unos ojos que los descubran, se crean espacios, se juntan cuerpos y desde la lejanía se podría intuir un abrazo colorista.

            Miles de propuestas, de sueños transcritos, de experiencias vividas, de autores por descubrir. Qué bonito saber escribir. Que afortunados los que les podemos leer.

            Mas arriba, al andar, el olor se torna más dulce, nuestra nariz se impregna del poder de la tierra, de la creación, del colorido, de la pasión, de la amistad, del compañerismo, de la fraternidad…cada rosa un color, cada apetencia de una forma, cientos de deseos puestos en una flor, expresiones teñidas, emociones con forma y olor.

            Todo ello es Sant Jordi.

            La leyenda del caballero que salvó a la princesa del terrible dragón que atemorizaba la comarca. Ella fue la elegida. Pero no mereció “la suerte” de las fauces del lagarto, la espada del caballero lo impidió.

 

            Hoy todo esto se une. Colorido, amor, amistad, lectura, valentía y sacrificio. La vida misma se ve en un paseo desde el mar hasta la montaña. Se siente y deberíamos disfrutarlo. Hoy es un buen día para dejarse llevar por la tradición, ya sé que muchas personas opináis que no hace falta la señalización en el calendario para expresar sentimientos ni para hacer regalos; pero yo pienso que porque resistirnos cuando todo lo favorece, vamos a ir contracorriente cuando lo fácil es fluir a favor, dejaros llevar por el olor del papel, por la forma de la rosa y por una tradición que lo único que nos pide es que seamos generosos con nuestros sentimientos.

 

            Desde Grup 7 os deseamos un feliz día de Sant Jordi, estés donde estés, en cualquier parte del mundo  el dragón puede ser vencido por la Rosa.

 

3 comentarios
  1. Maite
    Maite Dice:

    Hola Sergio. He escogido comentar tu escrito sobre San Jordi, ya sé que es un poco tarde, han pasado ya unos días, pero me apetece. Hay va:
    San Jordi día de color en las calles, las ramblas llenas de libros, compradores esperando una firma. Puestos donde se venden rosas, bueno, casi te exigen que las compres! Es un día feliz para las afortunadas que las reciben, y un día complicado para aquellos que no les apetece regalarla, pero que tímidos intentan esconderlas con disimulo debajo del periódico. Siempre me ha hecho gracia lo mal que lo pasan por tener que hacer algo que no les apetece pero, que si no lo hacen se les puede complicar el día con su pareja.
    Por otra parte siempre me contraria el hecho de lo descompensado del regalo de este día, un libro para ellos y la rosa para ellas, pues no estoy de acuerdo!!!!!
    Prefiero un libro, y si viene acompañado de una flor, pues no le haré ascos, así siempre recordaré a quien me lo ha regalado.
    Por más años que pasen las mujeres no reivindican: “mejor un libro, gracias” porque señores…las mujeres leemos, y mucho. Entramos en los libros para leer esas historias donde muchas veces nos gusta ser las protagonistas, o simplemente seguimos el curso de la historia, nos ponemos al día de noticias o descubrimientos.
    Día mágico, día mundial del libro y en el que fallecieron tres escritores: Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega, ….fascinante coincidencia.
    Sergio no quiero que pienses que no me gusta este día, solo es una nota para la reflexión. Y sobre todo….jeje, por llevar la contra.
    Maite

  2. Roser Rodríguez
    Roser Rodríguez Dice:

    En una fiesta como el día de Sant Jordi, como explica Sergi, se mezclan emociones individuales que se comparten en un tiempo y un espacio determinado. Si bien no es necesario marcar un día en el calendario para que esto se produzca, el ritual que es la fiesta, refleja la vida de la sociedad, sus conflictos, sus miedos, sus pasiones,… en su conjunto. El ritual sirve para hacer aflorar los sentimientos que no se permiten fuera de él debido a las normas sociales establecidas. Así, llama la atención como en determinados espacios como por ejemplo el laboral, en el que durante el resto del año las relaciones que se establecen son estrictamente laborales, en el día de Sant Jordi algo cambia, y ves al jefe o al compañero de trabajo cargado de flores que regalarán a sus subordinadas, en el primer caso, o a sus compañeras, en el segundo; o en muchas tiendas que junto a la compra te regalan también esta flor, un regalo por comprar!. O los puestos improvisados y, no autorizados, de la gitana morena: mesa de camping cubierta por una tela y grandes cubos repletos de rosas de todos los colores, que invaden las aceras de prácticamente toda la ciudad, son permitidos en este día aunque no tengan ese tan clamado permiso reglamentario… Se rompe la norma, se rompe la distancia convencionalmente aceptable entre los individuos.
    El regalo siempre produce estímulo, ilusión y es una forma de estrechar los lazos sociales. Es bonito ver en este día a muchísimas mujeres, de todas las edades, de todas las clases sociales, caminar con una rosa roja en su mano, como aquella espada que derrotó al Dragón, y escuchar un deseo captado al vuelo “Espero que mi marido se acuerde de regalarme la rosa”. Es un día que genera ilusión. Una ilusión y un sentimiento compartido por la comunidad, que nos une por un día a todos. Sin diferencias de clases, ni status, ni etnia. Es una fiesta que nos impregna a todos y nos hace más partícipes de la comunidad en la que vivimos. También en este día se regalan libros. Naturaleza y cultura unidos por una tradición. El intercambio de regalos estrecha las relaciones entre los que los intercambian. En todas las sociedades del mundo se da el intercambio, el ritual y los regalos utilizados para este menester son muy diversos.
    Disfrutemos de ésta y todas las fiestas, pero sobre todo, disfrutemos de regalar ilusión y afecto.

  3. Marisa
    Marisa Dice:

    Mis pensamientos, mis sentimientos.
    ¡¡¡¡Que bonito “San Jordi”!!!!
    Es una tradición que me encanta. Me produce todo un cúmulo de sentimientos, alegría, amor, esperanza, amistad, sensibilidad….también tristeza y añoranza por lo vivido y que disfruté, disfrutamos.
    Recuerdo un año que ya no tuve rosa ni libro pero San Jordi(yo lo sentí así)me hizo un regalo muy inportante.
    ESPERANZA, si esperanza y alegria. En la consulta de una doctora me confirmaron que una de mis hijas (ingresada)no tenia nada grave y que era solucionable con un tratamiento. Fue el “San Jordi” mas extraño y a la vez especial que he vivido. Hoy mi hija está bién y paseando por Las Ramblas con ilusión
    A mi me sigue emocionando este día, su colorido, la gente, los libros y el simplemente pasear cogidos de la mano y mirar a los ojos de alguien con amor, amistad, comprensión, esperanza…..
    Yo también os deseo un feliz dia de “San Jordi” a todos esperando que “mi dragón sea vencido por mi rosa”.
    ¡¡¡Disfrutarlo!!!
    Gracias Sergi por expresarte tan bién.

    Marisa.

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