¿ De qué te alimentas?

Sabemos lo importante que es una buena dieta para nuestra salud. Nos han explicado los beneficios de la dieta mediterránea para nuestro organismo, las 5 comidas diarias, la importancia de la fruta y la verdura, beber agua…

Además de esta alimentación necesaria para que funcione el motor de nuestro cuerpo, también hay que alimentar a nuestra mente. ¿ Somos nutricios con nosotros mismos? ¿ Alimentamos nuestra vida de cosas positivas?

En nuestro lenguaje diario hay muchas expresiones referidas a la alimentación que las decimos de forma inconsciente, detrás de ellas hay un significado que sugiere muchas cosas.  Cuantas veces decimos : “se me ha puesto un nudo en el estomágo”, “no puedo digerir esta situación”, “me he quitado un peso de encima”, “no te trago”, “te comería a besos”… No sólo los carbohidratos nos alimentan sino también las emociones, todos habréis podido comprobar los cambios de vuestro cuerpo según como estáis, como te puedes sentir hinchado, deshinchado, vacío, lleno…

Tenemos que aprender a ser “nutricios con nosotros mismos” intentar alimentarnos de aquello que si que nos hace sentirnos llenos y satisfechos. Parece que no tenemos tiempo para lo que si que nos llena, entre el  trabajo, las cargas del hogar, las familiares…y un larga lista de obligaciones hacen que muchas veces nos olvidemos de las dosis de nutrición emocional : disfrutar de un café con un amigo, un paseo, un buen libro, una sesión de gimnasio,  una canción, un beso, unas risas…y más…Igual que las 5 comidas diarias necesitamos de estas dosis. Es importante conseguir un equilibrio entre obligaciones y deseos.

Si una persona no las incorpora en su vida puede correr el riesgo de utilizar la comida (o otras sustancias ) para sentirse llena y satisfecha. Llegando a comer para paliar tristeza, aburrimiento, soledad… siendo un comer emocional que aparentemente puede cumplir esta función pero sólo aparentemente.

Es importante además de llevar una buena alimentación ocuparnos también de esta “nutrición” para llevar una vida equilibrada en todos los sentidos.

 

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